Cómo arreglar una puerta que no cierra: Guía para ajustar las bisagras y solucionar problemas de la cerradura

Una de las situaciones más molestas que podemos enfrentar en casa es tener una puerta que no cierra correctamente. Ya sea por una mala instalación de las bisagras, por un problema en la cerradura o por desgaste natural, una puerta que no cierra puede generar incomodidad y hasta afectar la privacidad y seguridad de nuestro hogar. Por esta razón, es importante saber cómo arreglar una puerta que no cierra, de manera que podamos solucionar el problema nosotros mismos sin tener que recurrir a un especialista.

La buena noticia es que ajustar las bisagras y solucionar problemas de cerradura son tareas sencillas que cualquier persona puede realizar con las herramientas adecuadas. A continuación, te ofrecemos una guía para que sepas cómo arreglar una puerta que no cierra correctamente.

Ajuste de las bisagras

El primer paso para solucionar el problema de una puerta que no cierra es verificar si el problema radica en las bisagras. Para hacerlo, abre la puerta y revisa si se encuentra nivelada o si está torcida en algún sentido. Si la puerta está torcida, lo más probable es que el problema esté en las bisagras.

Para ajustar las bisagras, sigue estos pasos:

1. Afloja los tornillos de las bisagras que están fijos en el marco de la puerta con un destornillador.

2. Coloca unas cuñas entre el marco y la puerta en la zona donde se encuentran las bisagras.

3. Empuja la puerta hacia arriba para que las cuñas levanten la parte de la puerta que está hundida.

4. Aprieta los tornillos de las bisagras nuevamente.

5. Abre y cierra la puerta para verificar que el problema ha sido solucionado.

En caso de que la puerta aun no cierre correctamente, repite los pasos anteriores agregando más cuñas hasta que la puerta quede nivelada.

Solución a problemas de cerradura

Si el problema no está en las bisagras, sino en la cerradura, la solución es un poco más técnica, pero no imposible. Aquí te dejamos los pasos a seguir:

1. Quita los tornillos de la placa de la cerradura que se encuentra en el borde de la puerta.

2. Retira la placa de la cerradura y deja al descubierto el mecanismo de la cerradura.

3. Verifica que el pestillo de la cerradura esté bien alineado con el agujero del marco de la puerta. Si no lo está, simplemente mueve la cerradura hasta que quede alineada.

4. Si el problema es en el cilindro de la cerradura, utiliza un lubricante para aflojarlo y luego, con un destornillador, gíralo en sentido contrario a las agujas del reloj hasta que salga. Limpia las piezas y el cilindro antes de volver a insertarlo y probar si funciona.

5. Si la cerradura tiene un resbalón que no se ajusta bien, utiliza una lija fina o una lima para ajustar la pieza hasta que encaje perfectamente.

Estos son los pasos que debes seguir para arreglar una puerta que no cierra. Recuerda que antes de realizar cualquier reparación, debes verificar que la puerta esté nivelada y que el problema no sea por la falta de un retoque de pintura que haga que la puerta no asiente bien cerrada. En caso de que tengas dudas, lo mejor es contactar a un especialista en carpintería o cerrajería para que te brinde su ayuda en la solución del problema.

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